18 marzo, 2006

Nuestros Recuerdos...

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Mis recuerdos más antiguos se remontan a la casa de la calle 22. En ella pasé mi infancia hasta los casi 7 años. En realidad era un gran galpón de depósito de Compra Venta de cosas usadas de construcción. Dentro, en un rincón al frente, estaba la casa; 2 habitaciones, baño, cocina comedor y un living chiquito. Modesta, chiquita, linda...
En el otro rincón del frente, estaba la herrería de papá. Todo el resto era el depósito. Había interminable cantidad de puertas usadas, muebles, maderas y hasta un piano viejo. El terreno ocupaba unos 30 o 40 metos de frente, por 100 de fondo, es decir, estaba en el medio de la manzana y abarcaba de una calle en el frente hasta la otra por detrás. Era un mundo inmenso que nunca alcanzé a recorrer en todos sus detalles, mas que nada porque había lugares donde jamás me atreví a entrar, daban miedo algunos rincones apartados.

Uno de mis recuerdos históricos (es decir que puedo rastear su fecha cronológica) es cuando conversaba con mi mamá sobre mi inminente entrada al "Jardín de Infantes" (o pre escolar o como se llame en otros lados). Por esa época tenía 5 años recién cumplidos y el "Jardín de Infantes" era toda una novedad para mí. Era el mayor, de varios hemanos, no había chicos de mi edad en el barrio ni primos. Todo el mundo iba al jardín desde los 3 años y yo ni enterado. Haciendola corta, grande fué mi decepción al ver que casi no había flores en un "jardín" y que no había pequeños "Elefantes" rondando en él. En todas las conversaciones previas yo siempre pensaba en "Jardín de Elefantes"...

Uno de los recuerdos más antiguo que tengo es de cuando tendría unos 4 años. Me quemé en una mano alcanzandole un hierro caliente a mi papá que estaba trabajando en la fragua, entonces me pusieron pasta dental toda en la mano y así andaba en triciclo por el galpón.

Quizás el más más antiguo sea cuando estabamos con mi hermana la, 2°, arriba de un viejo tractor que estaba para reparar, refugiandonos de mi hermano menor en ese momento, el 3°, (había un bebe también, siempre había bebes, pero en ese entonces los bebes no contaban como hermanos hasta que pudieran jugar) que nos quería romper la cabeza con una caña. Insistió hasta que se la metió en el ojo a mi hermana y tuvieron que llevarla al oculista...

Dicen que nos diferenciamos de los animales en que nosotros, los humanos, tenemos conciencia de nuestra existencia. Yo tengo conciencia a partir de esos recuerdos, después de esa fecha conservo recuerdos casi diarios; antes, ninguno... Será que empezé a ser Humano en esa época?

Para que comenten los que lean: ¿De qué edad es tú recuerdo más antiguo?. Dejo la inquietud...

8 comentarios:

césar castillo dijo...

Mi recuerdo más antiguo es desde que estoy en cálida y roja cavidad ventral de mi madre. Recuerdo que veía los colores rojo y amarillo y escuchaba algunos sonidos. El segundo recuerdo más antiguo es cuando me encuentro acostado sobre la cama de mis padres y muchos de mis familiares alrededor me veían, sonreían o comentaban. Tendría unos meses de nacido. El Tercer recuerdo más antiguo es muy bonito y lo acabo de recordar. Tendría tres o cuatro años, estaba desnudo y mis padres también. A mi lado, estaba mi hermana, con la apariencia física de un ser humano de un año. Contemplé sus cuerpos y indagué por las visibles diferencias. Y madre, muy amorosa, me explicó todo lo referente a la sexualidad humana. No recuerdo si entendí, quizá no, pero las sensaciones que se evoco son de curiosidad y placer. De lo que sí estoy seguro es que comprendí las diferencias sobre la sexualidad humana cuando tendría unos 7 u 8 años. Me bañaba con mi hermana y pregunté a mi padre por la aunsencia de pito en ella. "Las mujeres no lo necesitan hijo, tienen otra cualidades; son otro mundo" respondió. No sé si sentí pena o desilución. De hecho, luego vendría la curiosidad. En ese tiempo adoré saberme igual a padre. Escrutaba las partes de mi cuerpo para identificarme con él. El pene fue mi primer descubrimiento, aunque no habìa desarrollado aún todo su potencial...

césar castillo dijo...

Piscuis: has despertado mi memoria. Estoy recordando cosas que no sabía si existían en mis fueros internos. Recuerdo una anécdota muy chistosa. Mi hermano mayor dormía profundamente; tenía puesto un short y, debido a su posición, salió por la parte interior de su prenda (por un ladito, no sé cómo) su pene. Yo me quedé mirando un momento. Al rato pasa mi madre por la habitación y me pregunta ¿qué haces hijito? Y yo respondí: mira mami, se le salió el elefantito a mi hermano. Mi madre, con una sonrisa maravillosamente amorosa, me dijo que no hiciera bulla porque podría despertarlo. Me llevó al jardín, me acostó en su regazo y comenzó a "espulgarme" la cabeza puesto que en el kinder había captado algunos piojos. Esas epidemias eran frecuentes. Luego aprendería a llamar a las cosas por su nombre. Entendí, a pesar del enorme parecido entre un pene y la cabeza de un elefante, que las cosas -sobre todo las concernientes a la sexualidad- hay que llamarlas por su nombre.

césar castillo dijo...

Un recuerdo grato del kinder es mi primera novia. Se llamaba Evelyn y tenía unos ojos preciosos. Nuestro romance consistía en estar juntos durante los recreos, compartir la lonchera, y claro, defenderla de los mancebos atrevidos que osaban pretenderla. Todo lo comenzó ella. Casi siempre estaba solo, no tenía muchos amigos; estaba sentado en una banca junto a la estatua del niño héroe cuando ella se acercó por primera vez. Atrás de ella, venía un séquito de admiradores encabezado por su ex novio, un tipo alto y guapo que me jodía por una vez haber defecado en mis pantalones (la profesora -que en paz descanse- no me dejó salir al baño a pesar de mis ruegos); Eve, lindísima, se acercó y me preguntó, con la actitud de quien sabe que recibirá un respuesta afirmativa, si quería ser su novio. Yo le dije que sí a pesar de las miradas amenzantes de los peladitos. Desde entonces estuvimos juntos hasta que ella desapareció. Creo que se mudó de casa y luego de ciudad. Me parece que hoy vive en Lima. Una vez, cuando tenía nueve o diez años, me pareció verla en el barrio nuevamente, iba de la mano de una niña muy parecida a ella, seguramente su hermana menor. Y luego no la volví a ver más.

LastUTOK dijo...

Creo en la sincronicidad, sólo hace un par de noches, conversaba con mi mujer sobre nuestros primeros recuerdos y ahora veo tu post; extrañas coincidencias de la vida…
Recuerdo cuando tenía sólo unos meses de edad, cuando al caer de mi cama de bebé; fueron los brazos fuertes de mi padre que me detenían de tan terrible vértigo y luego el calor de estar acurrucado entre las sábanas de su lecho seguro y tibio.
También marco mi memoria un viaje. A los dos años de edad, nos mudábamos de ciudad y cuando lo supe, mis juegos se transformaron en recorrer largas distancias en el patio de mi abuela con mis juguetes preferidos, mis autos de colección y un pequeño tren de madera; como niño, imaginaba ser el conductor de tales vehículos y montaba intricados caminos y carreteras entre las plantas del jardín, me mantuve días con esos sueños por la ansiedad del viaje.
La vida es bella.

césar castillo dijo...

El recuerdo más triste es bastante triste. Es la muerte de mi primer perro, un fox terrier de pelo de alambre. Yo tenía 14 y ella 4. Murió de un virus y tuvo una muerte muy dolorosa. Antes de morir (no sabía que se moriría ese día) la saqué a caminar por el jardín antes del anochecer. No podía mover sus piernas traseras así que las tomé en mis manos a manera de silla de ruedas para canes, y ella, con sus piernas delanteras comenzó a caminar. Recuerdo la profunda nostalgia y pena de su mirada al elevar su cabecita y ver el cielo, mientras se ocultaba el Sol. Luego la llevé a su habitación y yo me fui a la mía. Antes de la media noche, mi hermana se levantó de la cama de un brinco, quizá con una sensación de angustia, y se fue a ver a mi perra. La vio muerta, con las patas estiradas, con una mueca de dolor en su rostro. Oí un grito desgarrador. Esa misma noche la enterramos en el jardín donde permanece hasta el día de hoy. Sobre su tumba hay rosas, geranios, un disco solar con el rostro de un indio en el centro (escultura de un alumno de mi padre, que es docente en la escuela de bellas artes), y de vez en cuando la caquita de mi segundo perro, otra fox terrier de pelo de alambre, que es mi adoración, la mujer de mis sueños. Casi muere de la misma enfermedad (la transmite las heses y la orina de la rata), pero esta vez, su fuerza espiritual la ayudó a superar ese pequeño inconveniente. Pasó todo el tiempo de su enfermedad (dos semanas) durmiendo conmigo. Dejé todo para ayudarla a recuperarse. Le limpiaba su potito porque frecuentemente defecaba sangre, le daba su suero en cucharita, le hablaba de muchas cosas, le recitaba poemas y le contaba cuentos. Ella entiende. A un perro inteligente hay que cuidarlo mucho pues en su próxima existencia será un ser humano, y debe ser uno bueno. Adoro a los perros. Incluso creo que en realidad, el hombre no proviene del mono (vaya afrenta la de Darwin). Veo a los monos y la verdad no encuentro ningún parecido entre el hombre y esas bestias idiotas. En verdad creo que el hombre desciende del perro. A ellos nos parecemos más.

Nanny Lidia dijo...

Piscuis,a mi tambien me hiciste recordar cosas , buscando cual seria la primera , es que para mi ya son muchos años para volver atraz y en elcamino me encontre con recuerdos lindo y no tan lindos que desviaban mis pensamientos a otros rumbos, la conclucion es que cuando yo tenia unos dos años viviamos en una quinta de verdura que era de mi abuelo , mi padre y otros socios ahi habia varias casas y la casa principal donde estaban los patios y el comedor de los peones, al ser la unica bebita todos me mimaban y mientras mi mama servia la comida de los peones yo me fui a caminar hata un algibe de ahi me arregle para subir y miraba para abajo ese recuerdo lo tengo patente esa agua chiquita alla en el fondo......hasta que senti unos brazos que me sacaban de ahi y era mi papa que me lleno de besos y todo los peones parados en la puerta del comedor....

El Piscuis dijo...

Gracias a todos por pasar...
Parece que a todos les picó fuerte el temita, sobre todo a Cesar que se mandó 4 comentarios bárbaros. Lo de LastUtok me llegó mucho a mí y me dejo pensando como vieron, y Nanny, ufff, se me puso la piel de gallina al imaginarte sobre el brocal del pozo con 2 años... y tu padre, que serenidad, externa al menos, para que no te asustaras...

Madison dijo...

Muy dulces tus recuerdos Piscuis..
El primero mio..4 años..sentarme a mirar como llovia y los autos salpicando el agua..(raro ,pero me acuerdo de eso como si fuera hoy).
El nombre del primer chico que me enamore en 1er grado..era el hijo de la maestra..Leonel Fontenla..)andas por ahi?)
Un monton de hermosos recuerdos por suerte...
Gracias por hacernos mirar hacia dentro y recordar cosas lindas..
Madison